Editorial por Mariano Colly: ¡Dos Fernet con coca, por favor!

El que comience a leer estos párrafos podría imaginar, con plena seguridad, que se tratan de una publicidad encubierta, de esas que en el medio se bautizaron sabiamente bajo el nombre de chivos. Para nada, no tengo quioscos y mal pudieran pensar que los atiendo las 24 horas. Sólo les pido, con la escasa autoridad que tengo, que continúen leyendo estas líneas para poder entender el por qué de la elección de este título. En la escuela de periodismo me repetían hasta el hartazgo que los encabezados condicionan una nota, aunque quiero pecar en cierto modo y disparar con aquella frase que alguna vez le escuché al inigualable Carlos Andrés Calvo, sentado a la mesa del bar ubicado frente a los estudios de Canal 9, en calle Dorrego.

Mis primeras armas en este medio las hice en el semillero del Diario Crónica, el Argentino Jrs. del periodismo, aunque a muchos les pese el nombre del diario que siempre está firme junto al pueblo. Era un simple redactor que se ganaba el mango entrevistando famosos e intentando revolver en mi mente preguntas que no caigan en un lado común de todo lo que había leído dentro del género. Trabajé con una inusitada libertad que lejos de cohibirme, me alentaba a seguir buscando nombres de posibles personajes que caigan a gusto con la sinfonía que tocaba mi editor.

Fue durante una tarde de 2006 cuando propuse el nombre de Carlín para hacer una nota exclusiva en la revista de los domingos, con quien para mí siempre será el macho del pirulín, recuerdo que aún conservo de lo mejor de mi pre-adolescencia cuando el galán encabezaba en Telefe junto a un juvenil Pablo Rago, el inolvidable “Amigos son los amigos”. Ese año, Calvo protagonizaba en el viejo canal de Daniel Hadad, la primera sitcom hecha íntegramente en nuestro país. Con la maqueta de la comedia de situación que exportamos siempre, Sebastián Ortega se jugó a producir “Amo de casa” y el actor era un referente indiscutido de la comicidad argenta. Así fue como lo propuse, gustó y la gente del 9 aceptó una nota de tapa.

Tras una larga espera dentro del set, el asistente de Carlín me pidió que lo esperara en la mencionada fonda, ya que el artista debía descansar antes de la nota, algo que me hizo dudar sobre su simpleza, vacilación que aborté de inmediato cuando lo tuve sentado frente a mi humilde grabador de cinta a casette. “¿Querés un Fernet, amigo?”, me dijo de inmediato y rompió el hielo con la rapidez de un verdadero obrero en el oficio de los reportajes. Detrás de una dubitativa cara que alcancé a modificar se escuchó un tímido “Sí” que fue opacado por la frase que dejó atrás el tema: “¡Dos Fernet con coca, por favor!”.

Mi mente desvariada no podía procesar que estaba sentado delante de ese artista que aplaudí de chico en el Teatro Opera, luego de un largo viaje en el Belgrano, recorrido Munro-Retiro, junto a mi tía y uno de mis dos primos. Pero claro que si estaba ahí no era precisamente para pedirle que me firme una foto ya que Calvo venía de ganarle la pulseada a la mujer que nunca pudo seducir y a su peor enemiga: la muerte.

Repasamos varios temas y Carlín nunca vetó la pregunta sobre su coqueteo con las drogas; todavía no sé si por confianza o por el Fernet que tenía encima. Pero lo charlamos sin problema alguno. Mi corta experiencia no me bloqueó, al contrario, me aplicó esa falsa rebeldía de todos aquellos que nos creemos salvadores del universo cuando salimos de la escuela de periodismo.

Pero este ejercicio de recordar ciertas experiencias y algunos logros es algo que transito a diario. Busco imaginar qué hubiese sido de mi si continuaba en ese medio a la hora de presentar la lista de personajes. ¿Qué nombres pondría hoy en el itinerario? Me cuesta imaginarlo porque en tan sólo cuatro años se ha lapidado la televisión argentina. Quedan pocos actores en escena y los nombres no abundan. ¿Podía yo decirle a mi editor, te propongo una tapa con ese tal Tito? ¡Difícil, ni siquiera habla! ¿Se me ocurriría darle una tapa exclusiva al señor Ricardo Fort? ¡Una locura: le hago la nota hoy y la semana que viene es sumamente vieja; cambia de novia y hasta la marquesina de su teatro porque se pelea con la primera actriz! ¿Y con Silvina Escudero? ¡Menos, no atiende porque se creyó lo de la reencarnación de Nélida Lobato! ¡Ni hablar de la inefable que manchó ese apellido!

Pasaron 4 años, tan sólo cuatro. Lo mismo que separa un mundial del otro, y hay una degradación constante de nuestros referentes. Hasta hace poco pensábamos que la decadencia era difícil de superar, sin embargo de un Fort convencido de que canta bien pasamos a un Tito que ni siquiera habla ni gesticula. Y encima hay una movida para cortar la avenida más ancha del mundo para pedir que vuelva a “ShowMatch”. Sí, parece joda pero no lo es. Un grupo de supuestos seguidores de este muchacho quiere realizar un piquete para que este personaje vuelva a la tele para hacer nada.

Y si este año superamos la decadencia aunque la miseria no se supera, ¿Qué va a pasar el año próximo? ¡Qué digo el año próximo, el próximo semestre! Juro que llegué a extrañar a Guido Süller y Tomasito, que en comparación con este pibe son Fidel Pintos y Vicente La Russa, y que me perdone la familia de estos dos monstruos del humor por la extrema comparación. Siento que seguimos nivelando para abajo, y es bueno echar culpas. Desde nosotros, los encargados de marcar la agenda para bancar el puchero de cada día hasta ustedes, los que cada noche eligen ver la película del chocolatero. Yo no me creo esa de que si miles de millones de moscas comen de la mierda, miles de millones no pueden equivocarse. Entiendo el juego televisivo, radial, gráfico y el de la mar en coche, pero nuestro género existe desde mucho antes de la aparición de estos engendros televisivos. Nunca es malo volver a las fuentes. Echemos raíces nuevamente, si es necesario.

No me gusta descalificar pero prefiero seguir esperando al Mesías antes que resignarme detrás de una pluma. Mientras aparezcan Titos sin la mínima expresión de talento voy a estar acá para decir lo que pienso, al que le gusta bien y al que no también. Que la gente siga eligiendo, yo, mientras tanto, prefiero esperar que alguien venga y me sirva otro Fernet.

Anuncios

One Response to Editorial por Mariano Colly: ¡Dos Fernet con coca, por favor!

  1. Ana says:

    Excelente Nano, no esperaba menos de vos!!!
    y si es Fernet que se Branc… no?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: